Fuentenebro acogió ayer la tercera edición del Mercado de la UVA, una jornada que reunió a viticultores, enólogos y expertos para analizar los retos y oportunidades de la próxima campaña . Organizado por la Asociación de Amigos de las Alforjillas y la Agrupación A950 Viñedos de Altura, el foro buscó dar respuesta a una pregunta fundamental para la economía local: ¿Cuánto va a costar la uva en la próxima vendimia?.
El Mercado Internacional: Entre la Incertidumbre y la Oportunidad
La primera mesa redonda, moderada por Susana Gutiérrez, dejó claro que el precio de la uva está estrechamente ligado a la evolución de los mercados internacionales . Rafael del Rey (OEMV) señaló que el consumo mundial de vino viene cayendo desde 2017, pero que no se pueden tener productos de costes altos para venderlos a bajos de precio y que debemos pensar en estas cosas desde la perspectiva del que se bebe el vino y lo paga, no desde la nuestra solo sino del que se lo va a beber
Por su parte, expertos como Álvaro Giménez (CEO de Giménez & Sigwald) destacaron que, pese a la caída de volumen, existe una gran oportunidad en el segmento de "beber menos pero mejor", donde la calidad de la Ribera del Duero es muy competitiva frente a regiones como Burdeos . Min Fan You, conocedora del mercado chino, advirtió sobre el cambio radical hacia el comercio online y la preferencia de los jóvenes por vinos más frescos y ligeros . Y María del Carmen Riancho (ICEX) aseguró que España es el principal productor de vino ecológico, sin embargo no somos el principal exportador... y que eso nos puede ayudar más a vender. Además destacó que otros mercados como los países de Mercosur se perfilan como destinos clave para los vinos premium de la zona .
El perfil de quien disfruta de una copa de vino ha evolucionado.
En la segunda mesa, moderada por Elena Lastra, se analizaron los nuevos hábitos de consumo. Fernando Rodríguez (ASEBOR y Bodegas PradoRey) aseguró que el consumidor actual busca una recompensa o una experiencia en lugar de un simple alimento. Existe una tendencia creciente hacia el consumo moderado, los vinos blancos y rosados, e incluso el interés por vinos de baja graduación o sin alcohol. Ester García (Alcampo) nos recordó que antes el mercado era mas homogéneo y que ahora se está segmentando y se está abriendo en una gran cantidad de variantes. Adolfo Gatell (ex director de la Guía Peñín) enfatizó la importancia de elegir bien el segmento de mercado: "Te arruinas igual vendiendo Armani a precio de mercadillo que mercadillo a precio de Armani". Y Eleanora Ivanova (sumiller del restaurante El 51) aseguró que los consumidores están dispuestos a pagar algo mas si el contenido de la botella lo merece.
También se destacó la necesidad de simplificar el lenguaje técnico para atraer a los jóvenes, utilizando canales digitales e influencers para conectar con ellos a través de la diversión y la experiencia, no solo de la tradición.
La Agrupación A950 en datos
Pablo Rubio (Mosaic RY) presentó un estudio cartográfico detallado de los Viñedos de Altura de Aldehorno, Fuentenebro, Honrubia de la Cuesta, Moradillo de Roa y Pardilla. Los datos confirman la singularidad de estos pueblos y sus viñedos. La elevación media es de 957 metros y una pendiente del 9,5%, son cifras significativamente superiores a la media de la Ribera del Duero y del resto de España. La zona cuenta con suelos ácidos y materiales metamórficos como pizarras y cuarcitas, que otorgan a la uva un carácter "nervioso" y diferenciado.
El Viticultor: El Primer Eslabón bajo Presión
La jornada cerró con la tercera mesa moderada por Aurora Lázaro con un intenso debate sobre la situación de los productores. Nacho Rincón, viticultor y comunicador, y Honorio Arroyo viticultor y presidente de la cooperativa La Milagrosa expresaron la preocupación del pequeño viticultor ante el crecimiento de las plantaciones y la entrada de grandes grupos que buscan la autosuficiencia. Se subrayó que la rentabilidad es la única vía para garantizar el relevo generacional, "sin precios justos, los jóvenes no se quedarán en el campo". Además, se discutió la inevitable mecanización de la vendimia (que ya alcanza casi el 38% en la zona) no solo por costes, sino por la falta de mano de obra.
También se denunció con firmeza el crecimiento desmesurado del viñedo, señalando que entre 2019 y 2025 se plantaron mas de 4.000 nuevas hectáreas en la Ribera del Duero, lo que contrasta con la alarmante desaparición de más de 3.000 viticultores. Esta expansión, impulsada por la entrada de grandes grupos y derechos de plantación de fuera de la región, ha situado al pequeño viticultor en una situación de "peligro de extinción" y desprotección frente a la globalización del campo.
Antonio de la Fuente (Presidente de Enoduero y viticultor) apuntó que el viticultor tiene que ser rentable, la bodega tiene que ser rentable y la hostelería tiene que ser rentable... "si todos intentamos remar en el mismo sentido se pueda encontrar una solución". Y Javier Rivero (Alma Carraovejas) subrayó que es importante hablar de pueblos, y que en las botellas que se elaboran deben aparecer los nombres para dar sentido de pertenencia. Rivero defendió que la confianza mutua es fundamental para que el viticultor entregue la mejor uva posible y la bodega pueda elaborar un vino de máxima calidad. Reconoció la importancia de los viticultores locales, afirmando que son los que tienen las mejores viñas" y los que llevan más tiempo trabajando el terreno.
El debate concluyó con un mensaje de optimismo realista: Nuestros pueblos poseen un patrimonio vitícola único por su altitud, orientación y suelos . Sin embargo, el futuro depende de la adaptación a los nuevos gustos, la fidelización entre bodega y viticultor y la capacidad de comunicar la verdad del territorio a través de vinos de calidad incuestionable .
Al final a la jornada, se invitó a los asistentes a participar activamente en la definición del futuro del foro mediante una votación sobre un panel de temas propuestos. Los participantes señalaron sus prioridades para próximas sesiones y programas de formación, destacando un interés mayoritario por profundizar en las formas de contratar y trabajar con las bodegas, así como en las estrategias sobre cómo dar valor y publicitar los viñedos de la zona. Otros temas como la búsqueda de nuevos mercados, la formación en técnicas de cultivo y el papel de la tecnología también recibieron un respaldo significativo, proporcionando a la organización una hoja de ruta clara para seguir trabajando en el desarrollo y la competitividad del sector.