El eclipse puso el broche de oro a unas fiestas extraordinarias, marcadas por la participación, el ambiente, la emoción y, sobre todo, por el esfuerzo de todo un pueblo.
Ayer tuvimos el privilegio de contemplar uno de esos acontecimientos que difícilmente se olvidan. El eclipse nos regaló una experiencia única y lo hizo, además, desde uno de esos lugares desde los que se entiende perfectamente por qué nos gusta tanto Fuentenebro.
Las Eras de Arriba se convirtieron durante unas horas en un mirador excepcional. Ante nosotros, la Sierra, nuestros viñedos, y al fondo el valle del Riaza. Y sobre todo ello, un cielo que nos ofreció un espectáculo extraordinario.
Pero quizá lo más bonito no estuvo solamente en el cielo, sino también a nuestro alrededor.
Una romería para recordar
Familias, amigos, vecinos y visitantes nos reunimos en las Eras de Arriba como en una gran romería. Compartimos vino, algo de picar, conversaciones, risas y la emoción de esperar juntos un momento que todos sabíamos que iba a ser especial.
Las asociaciones de Fuentenebro, con la colaboración de las Quintas, el Ayuntamiento y, especialmente, de tantos vecinos que estuvieron dispuestos a ayudar, trabajaron para preparar el mejor lugar posible y poder disfrutar del eclipse con comodidad y seguridad.
El resultado fue una imagen que quedará para el recuerdo: todo un pueblo reunido mirando al cielo desde uno de los espacios más bonitos de Fuentenebro.
El mejor final para unas fiestas extraordinarias
El eclipse ha sido el colofón perfecto a unas fiestas que difícilmente olvidaremos.
Han sido días llenos de actividades, emociones y encuentros.
Este año las fiestas volvieron a comenzar de una de las mejores maneras posibles: con la actuación de nuestro grupo de teatro Enebrando. El nombre lo dice todo. Un grupo formado por las mejores actrices que podríamos tener, nuestras propias vecinas, que volvieron a regalarnos una gran noche de teatro, con un lleno absoluto y en un espacio muy especial: el escenario de las Escuelas, que poco a poco se ha convertido en un lugar de encuentro imprescindible para Fuentenebro, casi tan importante ya como nuestra Plaza Mayor.
Y si algo demuestra que nuestras tradiciones siguen más vivas que nunca, fue la imagen de la procesión. Cada año tenemos más danzantes y este año eran tantos que casi no cabían en la plaza. Una imagen emocionante que demuestra que las nuevas generaciones no solo participan en las fiestas, sino que están tomando el relevo y haciendo suyas nuestras tradiciones.
Las orquestas nos hicieron disfrutar de noches espectaculares, con la plaza llena. La noche de disfraces volvió a demostrar las ganas que tenemos de participar, con cada vez más gente, más imaginación y más calidad en los disfraces.
Los concursos, sorteos, bingos, dianas y tantas otras actividades han vuelto a llenar las calles y plazas de vida.
Y detrás de cada una de ellas hay algo mucho más importante que cualquier programa de fiestas: hay personas dedicando gratuitamente su tiempo para que todos podamos disfrutar.
Gracias a nuestras Quintas y Quintos
Estas fiestas tienen también un significado especial porque las Quintas y Quintos que durante estos últimos años han asumido buena parte de la organización dejan ahora esta etapa después de haber trabajado y organizado multitud de actividades para todos.
Queremos agradecerles especialmente todo ese esfuerzo.
Estamos seguros de que seguirán colaborando, como lo han hecho tantos jóvenes que pasaron antes por esta etapa y que entendieron algo fundamental: Fuentenebro es lo que es porque siempre ha habido personas dispuestas a arrimar el hombro.
Y queremos reconocer también de una manera muy especial a esos “quintos viejos” que nunca dejaron de ser quintos. Personas que año tras año siguen estando ahí, colaborando, organizando, ayudando y siendo un pilar fundamental de nuestras fiestas y de nuestro pueblo.
Un pueblo que funciona gracias a muchas personas
Unas fiestas como estas tampoco serían posibles sin quienes trabajan para que todo funcione.
Gracias a nuestros alguaciles, siempre pendientes y rápidos para que cada mañana pudiéramos volver a encontrarnos un pueblo limpio y preparado para comenzar otra jornada.
Gracias también a quienes nos permiten disfrutar durante estos días de nuestros establecimientos. Nuestro bar nos ha hecho olvidar definitivamente aquel largo año y medio en el que no tuvimos este servicio, el restaurante de Bego que sigue siendo nuestro restaurante favorito y que nos preparó una paella espectacular la semana anterior, y las casas rurales Bergón y Entreviñedos que no paran de traernos visitantes.
Gracias a nuestros agricultores y ganaderos, que siempre están dispuestos a echar una mano cuando hace falta; a empresas como Cubiertas Arama, y a todas aquellas personas y negocios que colaboran de una u otra manera.
Y gracias, especialmente, a todos los vecinos.
A quienes organizan y a quienes participan. A quienes venden papeletas y a quienes las compran. A quienes preparan un disfraz, juegan un bingo, salen a las dianas, participan en un concurso, ayudan a montar y desmontar o simplemente vienen a la plaza porque saben que unas fiestas necesitan gente para tener vida.
Y gracias también al equipo de Envejecer en el Pueblo, a nuestras enfermeras Estefanía y Ainhoa y a todas las personas voluntarias que han hecho posible que estas hayan sido también unas fiestas más seguras, con cerca de 40 personas formadas en primeros auxilios y mejor preparadas para ayudarnos y cuidarnos unos a otros cuando sea necesario.
Cada vez más ganas de pueblo
Hay algo que nos alegra especialmente: cada vez son más las personas que alargan sus vacaciones para quedarse unos días más en Fuentenebro. Vemos más participación, más iniciativas y, sobre todo, más ganas de pueblo.
Eso es seguramente lo más importante que nos dejan estas fiestas.
Desde el Ayuntamiento queremos animar a todos, a los más jóvenes y a los más mayores, a participar e incorporarse a las asociaciones de Fuentenebro. Son la mejor herramienta que tenemos para organizar la participación, convertir las ideas en proyectos y seguir mejorando nuestro pueblo.
Porque las fiestas que acabamos de vivir demuestran algo que merece la pena recordar durante todo el año: cuando Fuentenebro participa, cuando colaboramos y cuando cada uno aporta un poco de su tiempo, somos capaces de hacer cosas extraordinarias.
Gracias a las Asociaciones.
Gracias a las Quintas y Quintos.
Gracias a quienes trabajan estos días.
Gracias a quienes colaboran.
Gracias a quienes nos visitan.
Y, sobre todo, gracias a todos los vecinos y vecinas de Fuentenebro por hacer posibles unas fiestas inolvidables.
Apuntaos, participad y seguid empujando con nuestras asociaciones. Porque en Fuentenebro esto no ha hecho más que empezar.
¡Vivan las fiestas de Fuentenebro!
¡Y viva Fuentenebro!